Por qué OF3M?

Desde hace siglos la Comunidad Valenciana ha tenido un motor importante de su economía en la producción y transformación de productos agroalimentarios. Dicha actividad ha convertido , que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales polos a nivel mundial de I+D+i en el sector agroalimentario.

Desde hace años se puede considerar que se ha amplificado la potencia de ese motor gracias al desarrollo de potentes redes de distribución. Estas redes de distribución han seguido el patrón que marca el desarrollo inicial de cualquier cambio de paradigma: fuerte liderazgo y centralización en la toma de decisiones. Dicho paradigma tiene como efecto colateral la difícil pervivencia del pequeño productor con los problemas que esto supone.

La percepción de que la “Distribución Centralizada” es el origen de todos los problemas, y el desconocimiento de cómo funcionan los mercados, lleva a los movimientos que hacen frente al “problema” a abordarlo por un camino casi intransitable: “la eliminación de los intermediarios”. Para ello casi todas las experiencias analizadas deciden constituirse en su propio intermediario mediante modelos de negocio generalmente no sostenibles en el tiempo ni escalables geográficamente.

Los modelos centralizados de distribución tienen evidentes beneficios en la consecución de ahorros que repercuten en el beneficio de los consumidores. Es evidente que dichas ventajas también pueden ser utilizadas en beneficio del distribuidor. El perjuicio queda en el lado del productor en la medida en que es el distribuidor quien centraliza las opciones de compra, que a su vez reduje la oferta que percibe el consumidor.

Es habitual que este nuevo paradigma, pese a beneficiar al consumidor en cuanto a tal, se proponga como un perjuicio para el ciudadano en cuanto a miembro de la sociedad. Conceptos como agrodiversidad, sostenibilidad social y medioambiental, soberanía alimentaria,… se utilizan para argumentar los déficits de este sistema centralizado y global.

En la mayor parte de los casos estos argumentos no vienen acompañados de propuestas aunque creemos que existen alternativas que pueden jugar ese papel de propuestas triplemente sostenibles

  1. Financieramente sostenible con beneficios para todos los actores
  2. Medioambientalmente sostenible: agrodiverso, sin perjuicios irrecuperables para el entorno del productor ni del consumidor
  3. Socialmente sostenible: que permita el sostenimiento de un tejido productivo diverso y sólido, reduzca la escasez, aumente la oferta, reparta la abundancia y mantenga la gastrodiversidad.

Si esas alternativas existen, el grupo de personas que proponemos OF3M,  estamos convencidos que es en la Universidad Politécnica de Valencia dónde pueden ser desarrolladas mejor que en otro entorno: por su acumulación de conocimiento, por su vinculación con el entorno y por la motivación de sus miembros.

http://hdl.handle.net/10251/18254

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *